mari hamamoto photography

Hoy quiero compartirles algo y lo hago acá porqué se que mi mensaje pordra ayudar a personas que han pasado como yo momentos difíciles o perdidas irreparables o tal vez tu que lees esto conoces a alguien que este pasando por un duro momento y le pueda ayudar, los que me conocen saben que  mi hermano se suicido  hace 4 años y medio. Su muerte  marco mi vida para siempre. Algo inesperado, una decisión, que a veces no entiendo o mi cabeza no logra procesar. Cuando alguien que amas muere, todo muere aparentemente para ti.

En mi caso existían muchos sueños por cumplir juntos, mucho amor y muchas palabras por decir, muchos momentos por vivir, sobrinos, familia etc. Realizarnos como tanto soñábamos y tanto hablábamos. Pero la vida cambia abruptamente y todo se va al piso y comencé un camino de aceptación con tristeza infinita, llena de miedos y vacíos con altos y bajos con errores y aciertos. Un camino largo y doloroso de mucho aprendizaje. Fui a muchos lugares para encontrar paz en mi corazón y no sentir ese dolor que quema en el pecho. Ese dolor que solo los que han vivido esto saben de que hablo. Habían imagenes, que no se me iban de mi mente. Esos momentos de terror que vivimos estaba grabado en mi.  Pero lo que hacía, solo me servían mucho en el momento, pero al tiempo sentía que me seguía faltando algo.

Me apegue a Dios sin dudarlo un segundo y encontré paz en mi.  Entendí que los planes de vida cambian y que con su amor y mi fe seguiría adelante, pero así seguía sintiendo un vacío y sabia que faltaba algo por sanar . Como el tiempo de Dios es perfecto apareció en el momento indicado Martha Escamilla Psicóloga, una mujer que me ayudó a sanar, aceptar y poder seguir mi camino sin dolor.  Me di cuenta que vivi tanto dolor, que estaba disociada de mi misma. Ella es experta en duelos y en perdidas traumáticas. Con ella inicie un proceso, hablar del suicidio de mi hermano, no era facil. Al principio fue doloroso, tal vez por esto había evitado hacerlo. Pero  fue un proceso muy lindo y necesario donde renació esa mujer que había quedado guardada dentro de mi por el dolor que sentía. Volví a sonreír porqué sentía y no porque debía. Después de ese proceso con ella pude entender tantas preguntas que tenía y no encontraba las respuestas. Martha, me ayudó de la manera más amorosa y dedicada a concectarme conmigo y con mi hermando desde un lugar de paz y aceptación.

Hoy les escribo y les digo «pedir ayuda no está mal a veces creemos que podemos solos y no es así». No duden en buscarla si sienten que necesitan alguien que los ayude con tu duelo. Se las recomiendo de corazón en octubre estará en bogota haciendo los talleres y la pueden contactar tiene aún algunos cupos les mando un abrazo enorme!!