MIEDO A VOLAR – MIEDO AL MIEDO

El problema no es el miedo al avión es nuestra reacción al miedo

La persona que tiene miedo a volar sufre mucho. El largo camino que la persona debe recorrer desde el momento que sabe que debe viajar  hasta llegar a su  destino final es, para muchos, una agonía.  A medida que se va acercando el momento de tomar el vuelo, el temor y los pensamientos negativos se van apoderando de la persona haciendo que la angustia se haga  insoportable. Y si esto fuera poco, el estrés puede aumentar si la persona tiene vergüenza de que otros se den cuenta de su temor y debe tratar de disimular su miedo. Conocerás personas que para controlar su ansiedad, toman ansiolíticos o beben, esto pude servir momentáneamente, pero a largo plazo empeora la situación  y, ciertamente, no va al origen del problema.

Algunos pacientes piden ayuda porque quieren sanar su miedo a volar. Se sorprenden al descubrir que, detrás del miedo a volar,  coexisten otros miedos, situaciones o eventos que hacen que su cuerpo reaccione de cierta manera y contribuyan a su fobia.  Cuando la persona llega al aeropuerto,  se pueden disparar muchos miedos: a los espacios cerrados, a las alturas, a las turbulencias, a volar de noche, a la muerte, a no tener control, a no poder contener la ansiedad, a sentirse atrapado, a estar “amarrado” en la silla, al aterrizaje, o a tener un ataque de pánico en el avión y no poder controlarse.  Muchas de estas situaciones pueden darse de manera individual o grupal.

Algunas personas se preguntan si tienen un problema irreversible. Les explico que, puede ser que, en el pasado hayan tenido experiencias traumáticas o estresantes, donde se han sentido fuera de control, atrapado, con miedo, avergonzado,  sin control, impotente, etc,.  Por diferentes causas su sistema nervioso queda condicionado y, cuando vuelve a tener una de estas sensaciones corporales, o vivir ciertas situaciones “donde sienten que no tienes control”, su sistema se activa de manera automática e inconsciente llevándole a tener ciertas reacciones psicológicas y pensamientos acerca de si mismos y la situación. Y todo se puede dar aunque la amenaza no sea real o su miedo sea desproporcionado. 

Recuerdo trabajando con un paciente que tenia miedo a volar, se dio cuenta que, mas que el miedo a volar, lo que tenía era miedo al aterrizaje, al carreteo de avión. Recordó que, hacía unos 15 años, había tenido un accidente de coche donde casi muere porque una rueda del coche explotó y perdió el control.  Por esa experiencia su cuerpo  y su mente reaccionaban de la misma forma ante situaciones estresantes o difíciles de abordar. Su forma de proceder era la que había aprendido durante la experiencia previa con el coche, donde su vida estuvo en peligro. Su sistema había generalizado ese miedo al avión o cada vez que sentía no tenia control. La buena noticia para ella, es que su sistema pudo ser reeducado, con la terapia adecuada y pudo volver a volar tranquila.

El miedo a volar se puede superar