Martha Escamilla

Psicóloga

Mes: junio 2019

Hipnosis

Has escuchado hablar de vender agua al lado del rio?   Muchas veces la terapia se trata de ayudar a reconectarte con algo que ya tienes.
Es comprensible que muchas personas teman ser hipnotizadas.
El referente que tienen es la hipnosis en el mundo del espectáculo, la que han visto en la televisión o leído en libros, y que busca que el sujeto haga cosas extravagantes. La hipnosis del espectáculo busca divertir a la persona.
La hipnosis ericksoniana, que es la que empleo, no se basa en la sugestión; lo que hago es que te ayudo a crear un espacio donde te puedes conectar con tus recursos y, tal vez, encontrar tus propias soluciones.
Algunas veces podemos estar atrapados en el pasado y debemos volver a orientarnos al presente para reorganizar ideas y experiencias. La hipnosis es una excelente herramienta para soltar las cosas a las que nos aferramos intensamente, creyendo que tenerlas es lo que nos va a seguir salvando de la caída.
A veces la sanación tiene que ver con soltar aquello que alguna vez “nos salvó”. Esto es importante para sanar, curar muchas enfermedades y mejorar estados de ánimo.
La hipnosis en combinación con otras herramientas psicológicas, es una excelente herramienta terapéutica para:
Tratar dolores, insomnio, ansiedad, fobias, depresión, miedo, entre otros. También ayuda a reducir los efectos secundarios de algunos tratamientos médicos que, aunque necesarios, el organismo los resiente. Es una herramienta excelente para motivar el cambio de hábitos como fumar o morderse las uñas (onicofagia). Es maravillosa para preparar a las personas en caso de exámenes, procedimientos quirúrgicos, partos o el “buen morir”…
La hipnosis también ayuda a las personas hacer mejor lo que ya hacen bien:  el deporte, baile y hablando en público
Cuando te rompes un hueso, un médico te pone un vendaje, te pone una escayola, pero no es ni la escayola ni el vendaje lo que te sana, es el cuerpo el que lo hace. La sanación siempre se da desde dentro. Eso es lo que ocurre con la hipnosis.
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Gracias por permitirme ser parte de la solución.
©Copyrigh:thttps://scratch.mit.edu/users/HypnoticTrance100/

Miedo Hablar en Público

«Estamos traumatizamos cuando nuestra capacidad para responder ante lo que percibimos como una amenaza se ve de alguna manera desbordada. Esta incapacidad para responder adecuadamente puede impactarnos de maneras obvias, así como de maneras sutiles». Peter Levine
EL MIEDO A HABLAR EN PÚBLICO ES MUY LIMITANTE Y HACE QUE ALGUNAS PERSONAS TENGAN “UNA DOBLE VIDA”. Por un lado, son diligentes y trabajadores; y por otro, se sienten inseguros y temen que otros se den cuenta de su debilidad, lo cual aumenta su pánico.Hacen cualquier cosa por ocultar su realidad, pues creen que su reputación podría verse comprometida. Una simple conversación entre amigos, hablar en una conferencia para 200 personas o presentarse ante su jefe puede convertirse en una tortura.
Quien tiene miedo hablar en público, anticipa lo peor, siente que no tienen control sobre su cuerpo, la voz se quiebra, suda, experimenta temblor en las manos, etc. En ese momento, las herramientas que han aprendido en los cursos para hablar en público no le sirven, solo quieren salir corriendo, terminar cuanto antes y evitar así la humillación de que otros descubran su verdad.
El miedo a hablar en público puede ser tan agobiante, que muchas personas están dispuestas a renunciar a una gerencia o a una buena oportunidad de trabajo por ese motivo. Terminan sintiendo miedo de su propio miedo y harán cualquier cosa:delegar, enfermar, ir al baño, dejar las gafas, etc., para no tener que enfrentar la situación.
El tratamiento psicológico que ofrezco está dirigido a cualquier ejecutivo, profesional o individuos que quieren hablar con propiedad y tranquilidad ante una o mil personas. A veces, cuando nuestras vidas se llenan de estrés y presión, nuestro cerebro desarrolla una “alarma interna de 24 horas”, que lo lleva a estar en alerta, incluso cuando no es necesario, lo cual es desgastante.
La terapia te ayuda a que vayas tomando conciencia de tus experiencias interiores y a que te conectes con tus recursos internos, a fin de que la alarma se apague y logres aumentar tu seguridad y autoestima.Este programa psicológico multimodal consiste en siete (7) sesiones iniciales de noventa (90) minutos en las que inicialmente se evalúa su situación, se establecen objetivos mutuos.
En ellas, la persona entenderá la razón de sus miedos, aprenderá recursos y procesará aquellas experiencias pasadas y aprendizajes significativos que le hacen tener miedo escénico.
Al final de las sesiones iniciales se llevará a cabo una nueva evaluación para valorar los cambios que se han logrado y si se necesitan más sesiones.

Participa en tu recuperación- Manejo del Dolor

«La primera verdad, que enseñó Buda a sus discípulos, es que el sufrimiento es parte de la condición humana. Si tratamos de evitar confrontar experiencias dolorosas, no hay manera de comenzar el proceso de curación. De hecho, esta negación crea las condiciones que promueven y prolongan el sufrimiento innecesario». Peter A. Levine
La interconexión entre las emociones no resueltas y la enfermedad es innegable.Muchas personas han experimentado que cuando se sienten deprimidas, estresadas, enojadas, asustadas, sus cuerpos comienzan a enfermarse.Sin duda algunas pruebas de diagnóstico, (biopsia, resonancia, endoscopia, etc),  una cirugía, un proceso de fertilización,  son situaciones que están rodeadas de preocupación, incertidumbre y falta de control.
La preocupación está siempre presente por diferente motivos:el resultado de las pruebas, los riesgos de la anestesia, el postoperatorio, el nivel de dolor, la incertidumbre de cuándo y cómo se volverá a trabajar, quién les cuidará, cómo les cambiará la vida, la parte económica e incluso el pensar en la posibilidad de la propia muerte. Todo esto es el origen de una gran ansiedad. Y es que, aunque te den “una pastillita para calmarte”, esto no te quita el miedo, solo lo adormece. No ES BUENO entrar a cirugía, empezar un proceso de fertilización u otro procedimiento médico con miedos, porque producirás MáS eStréS en tu cuerpo y aumentara la producción de cortisol.
El cortisol es la principal hormona del estrés y la liberación excesiva o prolongada de cortisol afecta negativamente al cuerpo y a la corteza frontal del cerebro.El estrés puede causar un exceso de tensión en el sistema musculo esquelético, lo que genera dolor y dificultades para moverse normalmente.Además, la respuesta inflamatoria del cuerpo aumenta, el ritmo cardíaco se acelera, el sistema digestivo se ve afectado y se produce una disminución significativa de la respuesta inmunitaria, lo que a su vez aumenta la predisposición a sufrir infecciones.
Está clínicamente comprobado que la hipnosis clínica es útil en el proceso de preparación para los examenes de diagnóstico, la cirugía, para entrar al quirófano más tranquila, con menos estrés y más recursos para manejar la situación.
Idealmente si te van hacer una cirugía, EMPIEZA A PREPARARTE UN MES ANTES: sería lo ideal.
Cuando una persona se prepara para la cirugía requiere menos anestesia, analgésicos, se recupera más rápido, padece menos efectos secundarios, entre otros, por lo que la estancia hospitalaria será más corta, logrando reincorporarse a las actividades de la vida diaria en menor tiempo.
MANEJO DEL DOLOR
«Si no prestamos atención a nuestros sentimientos y a los mensajes que éste nos envía, entonces nuestro cuerpo asumirá que no disfrutamos de la vida y nos sacará de aquí lo más rápido posible». Dr. Bernie Siegel
Tener dolor es estresante, debilitante y agotador.
Cuando llevamos un tiempo viviendo con dolor permanente, nuestro ánimo, relaciones, desempeño y percepción del mundo se ven afectados.
Ese dolor “que no se va” puede ser por traumas no resueltos que se mantienen en el cuerpo, ocasionando restricción corporal, ansiedad y otros síntomas que acentuarán el dolor.También hay dolores producidos por una lesión, por una cirugía que salió mal, una mala experiencia quirúrgica o en el postoperatorio, por un accidente, por una enfermedad, entre otros. Para revertir este dolor, para que nuestro sistema nervioso se vuelva a sentir seguro y relajado es necesario hacer un poco de terapia para procesar las emociones relacionas con la mala experiencia.

@Marcus Cederberg Photograph

Ilustración gracias a copyrigth:https://www.hairlossrevolution.com/can-anesthesia-cause-hair-loss/

Has sufrido un trauma o has tenido momentos difíciles?

La mayoría de las personas cuando se les pregunta si han sufrido un TRAUMA dice “no, yo no he tenido ningún trauma, solo he atravesado momentos diciles”. Y es que, generalmente, el trauma esta solo asociado con accidentes, accidentes físicos, o aquellos que ocurren en un hospital o en una sala de emergencia, etc. Pero la gama es más amplia.
Una experiencia traumática es una situación inesperada que vivimos, y donde sentimos que nuestra vida o la de alguien está en peligro. Es una situación tan estresante, que excede las barreras naturales de lo que podemos asimilar, trastornando nuestra capacidad de responder y produciendo en nosotros sentimientos de impotencia, vulnerabilidad, desamparo, miedo y pérdida de control.
Una situación traumática puede ser un evento particular como: un desastre natural, vivir un ataque, un accidente de coche, caerse de una bicicleta, tener una cirugía, muerte súbita de un ser querido o vivir una situación estresante continua. También, tener un revés económico, una separación, la infidelidad de la pareja, padecer una enfermedad, estar sin trabajo o vivir en un lugar inseguro.
Todo esto tiene un EFECTO A LARGO PLAZO  en nuestro cuerpo, mente y emociones, porque la impotencia, depresión, tristeza, ansiedad, pánico, rabia, aislamiento, desolación, etc. son algunas de las muchas emociones que se apoderan de nuestro sistema nervioso. Es muy importante saber que EL TRAUMA VIVE EN NUESTRO SISTEMA NERVIOSO, NO EL EVENTO TRAUMATICO, como dice PETER LEVINE.
Los síntomas después de un trauma pueden ser variados: sensaciones de dolor persistente en el cuerpo, fatiga crónica, dolor en el pecho o espalda, tensión muscular, fibromialgia, migrañas, náuseas, úlcera, hipervigilancia, intrusión de imágenes del trauma, pesadillas, respuestas de sobresalto exageradas, ataques de pánico, hipersensibilidad al sonido, olor y tacto, etc. También se pueden presentar: cambios de temperamento bruscos, capacidad reducida de manejar estrés, aislamiento, llanto frecuente, sentimientos de desesperanza, pérdida de interés por la familia, trabajo y otras cosas que antes le causaban bienestar. Puede haber confusión, dificultad para concentrarse, fobias, miedos sin razón aparente: como el miedo a hablar en público, miedo a volar, conducir un coche, miedo a la autoridad, sentir que no merece ser feliz, etc.…
Después de haber vivido un trauma puede tomar un tiempo volver a sentirse seguro. Lo más importante es encontrar un psicólogo especializado en trauma que le pueda dar el tratamiento adecuado. No importa si el trauma ocurrió hace muchos años o si fue ayer. No deje que nadie le diga “que lo que le ocurrió no fue importante, que le pasa a mucha gente, o que ya sucedió hace mucho y debe olvidar, etc. “. Recuerde algo fundamental, si es importante para Ud., es que fue importante. Y eso ya de por sí es suficiente. En terapia el paciente no tiene que revivir el trauma.
Tengo 25 años de experiencia trabajando con personas que a causa de traumas complejos experimentan varios de los síntomas nombrados anteriormente. Después de trabajar mano a mano los resultados son muy satisfactorios. En la terapia combino técnicas energéticas y psicológicas. A medida que progresa en su tratamiento, se sentirá más vivo, tomará el control de su vida y se conectará de nuevo con su yo más íntimo, con la naturaleza y el mundo.

@Marcus Cederberg Photograph

 

La dificultad de ser LGTB

«Aunque los seres humanos rara vez mueren a causa de un trauma, si no lo resolvemos, nuestras vidas pueden verse gravemente disminuidas por sus efectos. Peter Levine
En muchos lugares, tener un trastorno mental, haber sido víctima de un abuso sexual o “salir del closet” pueden ser circunstancias que provocan la expulsión inmediata de una comunidad. Esta expulsión no solo hace que la persona oculte una situación por vergüenza, sino que la familia y la sociedad quieran ocultarlo también.
Todos somos seres sociables. Para poder sobrevivir y asegurar nuestro bienestar psicológico y desarrollo emocional necesitamos sentir que pertenecemos, que somos aceptados y queridos por nuestra comunidad y/o familia. Por ello, cuando hay peligro de ser rechazado, torturado, asesinado, asediado, condenado, tachado de pecador, marginado, maldecido, por la única razón de “ser diferente”, es natural e inteligente desear protegerse y querer ocultarse para evitar sentir vergüenza, dolor o cualquier consecuencia derivada de esa exclusión.
Por ello quien está en ambiente homofóbico, vive en un estado constante de estrés e incertidumbre. Siente que no tiene control sobre la situaciones, se siente inseguro, no escuchado, no visto ni apoyado, no solo por su familia sino por el sistema, por la sociedad. Esto puede llevar a la persona a una depresión, a tener ansiedad, vergüenza y generar una respuesta traumática. Hay personas LGTB que, por falta de apoyo, se han suicidado.
Algunos de mis pacientes son padres, que ante el descubrimiento de tener un hijo que forma parte del colectivo LGTB, me preguntan qué pudieron haber hecho mal para ocasionar “este comportamiento” en su hijo(a) y manifiestan una vergüenza intrínseca de no poder controlar la situación o lo que sienten. Pero, como dice Bert Hellinger, “los homosexuales, los trans no lo son porque quieren, sino porque es su destino y tienen derecho a seguirlo como todos los demás. Ellos son miembros de la familia, y, como tales, deben ser reconocidos y valorados. De lo contrario, se hiere el amor”.
En mi consulta observo que cuando los padres, parejas, hermanos, hijos empiezan a salir del closet y comparten con otros el proceso de transición de género de la persona de su familia, si encuentran apoyo, empatía y aceptación, les es más fácil comenzar a normalizar, no solo sus emociones, sino la situación, y pueden así dar más apoyo a su familiar. Por el contrario, cuando ese apoyo no llega, la situación se vuelve más complicada, dando lugar a diferentes escenarios que pueden ir desde el abuso de drogas, la ruptura familiar, hasta el suicidio.
Trabajo con los familiares para ayudarles a entender y aceptar a su ser querido. También hago terapia a personas de la comunidad LGBT para apoyarlos en su proceso, entender sus miedos y conflictos y ayudarles a desarrollar recursos que les ayuden a vivir vidas auténticas. En este proceso van entendiendo que no hay nada moralmente equivocado o éticamente sospechoso en ellos o en su comportamiento.
Te invito a visitar mi sección de artículos, donde encontrarás algunos artículos relacionados con este tema.

El Estrés detrás de la Demencia

«Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos». Pablo Neruda
¿Quién no ha sentido miedo de desarrollar cualquier tipo de demencia?
La demencia puede dar más miedo que el cáncer o la muerte misma porque nos roba lo que somos y nos vuelve vulnerables, frágiles y dependientes;  porque es una condición de vida, una larga enfermedad donde perdemos la capacidad de conectarnos con nosotros mismos y con otros. Nos quedamos sin mapa del mundo y de la vida y no podemos valernos por nosotros mismos. Esto crea un terror y un dolor enorme, tanto para quien lo padece como para la familia.
Algunos pacientes que han sido diagnosticados recientemente de demencia vienen a verme porque saben que altos niveles de hormonas del estrés pueden acelerar la pérdida de su memoria. Además, quieren ayudarse a sí mismos y hacer un plan ante su diagnóstico. Es importante para ellos, hablar de sus emociones y sus preocupaciones sin inquietar a la familia. Esto les hace bien.
Los cuidadores, por otra parte, viven una pérdida ambigua, porque su ser querido está presente físicamente, pero ya no está mental ni emocionalmente. Ya no es el que solía ser. Esta condición cambia la dinámica, algunos piensan que podrán afrontar los nuevos retos  sin ayuda, que son fuertes; pero no se trata de ser fuertes, se trata de ser realistas.
Y es que cuando nos sentimos tan impotentes ante alguien que sufre, si no podemos hacer nada para aliviar su sufrimiento, nos sentiremos desbordados, estresados, lo cual afectará nuestra salud, la relación con el resto de la familia, la concentración y el trabajo. Además, sentir constante incertidumbre ocasiona cansancio emocional y entumecimiento.
CuiDAnDO A el CUidaDOR 
El objetivo de la terapia es que el cuidador, VAYA entendiendo mejor la enfermedad y las diferentes fases. También a que desarrolle  HABILIDADES Y QUE TENGA HERRAMIENTAS PARA RESPONDER A LOS SÍNTOMAS, EN LUGAR DE REACCIONAR ANTE EL INDIVIDUO O A LAS EMOCIONES.

 

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